La Santa Compaña que no era tan «Santa»

“La denominación Santa Compaña es errónea, a pesar de su éxito literario y en el terreno de los estudios de antropología cultural. La gente no le llama así y además la Compaña puede ser muchas cosas, pero santa, desde luego, no”. Antonio Reigosa Carreiras en Diccionario dos seres míticos galegos.

Qué es la compaña

Cuando llegan las doce de la noche una procesión de almas en pena se apodera de los caminos. Sus integrantes van envueltos con sudarios o sábanas blancas y descalzos. Esta siniestra estampa es acompañada por el tintineo de la luz de los candiles, velas o huesos ardiendo que éstos portan. Las luces no se ven, solo se percibe el olor de la cera que arde (J. Rodríguez López, 1948:187-88) y de la Compaña, solamente se percibe el rumor del viento a su paso y un miedo incomprensible.

Suelen ser cinco:

  • el portador de la cruz que recoge en la iglesia,
  • el que lleve el caldero con agua bendita y el hisopo,
  • otro que lleva una campana y el farolillo,
  • otro un peto de ánimas
  • y finalmente el estandarte.

En ocasiones van acompañados por lo que se llama «visión», que es un féretro llevado por los de la Compaña precediendo al que va a morir.

En otras ocasiones les acompaña un vivo, que está condenado a vagar toda su vida con ellas a no ser que se consiga deshacer de la cruz pasándosela a otro vivo.

En algunas ocasiones destaca una figura espectral, alta y extremadamente delgada, con cara de esqueleto, la Estadea. Ésta es quien posiblemente dirija la Compaña.

Estos objetos sin lugar a dudas tienen un carácter litúrgico y es difícil quitar el velo de la Iglesia hoy en día y con tan pocos estudios sobre el tema. Sí se sabe que esta tradición tiene origen en las antiguas creencias célticas pero para esto os remito al artículo de Las Hojas del Bosque “Los antecedentes de la Compaña” que analiza más en profundidad estas raíces celtas.

Si una persona ve la Compaña ésta posiblemente muera en los próximos días, o si se da el caso de que la procesión lleve el féretro, en él irá la persona del pueblo que morirá a los tres o cuatro días.

La Compaña es propia de los caminos de Galicia, Norte de Portugal y Asturias (la antigua Gallaecia). El ámbito de actuación de la Compaña se circunscribe al territorio parroquial. Los difuntos de cada parroquia responden a la llamada del que lleva más tiempo enterrado, se levanta de la tumba, entran en la iglesia para coger lo que necesitan y, puntualmente, a las doce, se ponen a andar por los caminos. Algunas personas dicen que salen todos los días del año, otros, que solo en las noches de determinadas fechas o días de la semana (viernes y sábados) o algunos meses del año (marzo, octubre y diciembre).

Cómo poder ver a la Santa Compaña

Hace unos años fui a recopilar testimonios sobre algunos seres mitológicos gallegos. En San Andrés de Comesaña una señora me contó la siguiente historia (las declaraciones las he traducido, he quitado los nombres por respeto a su privacidad y ajustado al lenguaje escrito, pero la historia es verídica):

Una vez escuché a F. hablar sobre corrientes de aire. ¿habéis escuchado hablar de eso?

Se referirá a los «acompañamentos». V., mi hermano. Una vez venía de junto de C., ya eran novios. Y resulta que al llegar a donde estaba el molino de San Andrés, donde la rectoral, lo tiraron hacia un lado de tanta gente que venía. Se asustó. Vio el entierro con cantidad de gente y hasta que no pasó lo tuvieron en aquel sitio. V. Llegó asustado y mi madre decía, este chico de tan bueno que es, es un «corpo aberto» (cuerpo abierto).

Porque dicen que las personas que son «cuerpos abiertos» tienen más facilidad para ver esas cosas. Era un entierro de verdad y al poco se murió el señor. Era de noche. Y de ahí a tres días se murió el señor. Vio la caja y todo.

En Galicia existe un poder, o extraña facultad, que permite a ciertas personas ver a las almas en pena y por ende, a la Compaña. A esta cualidad se la conoce como «corpo aberto» (the second sight en Escodia) y permite al que la tenga ver a las almas en pena (esto no siempre es malo) y a las personas que están a su lado, aunque no posean la cualidad, también pueden verlas. Para ello deben pisarle el pie izquierdo y con esto se transmite esta extraña facultad. En otras aldeas, se dice que para poder verla pasar, solamente se debe tocar el hombro de quien sí es capaz de verla.

Si se ve a la Compaña y esta no intenta contactar con el individuo, lo que logrará ver es una especie de preludio del funeral de un vecino que está próximo a morir. Igual que ocurrió en nuestra anterior historia.

Qué hace la Compaña y cómo nos libramos de ella

La compaña suele salir a las doce de la noche «Dende as doce á una corre a mala fortuna» («De doce a una corre la mala fortuna») aunque otras historias hablan de las nueve de la noche «Entre as nove e as dez, deixa o camino/noite para quen é» («Entre las nueve y las diez, deja el camino/noche para quien es»).

Antes de saber qué hacer tenemos que entenderla. ¿Por qué lleva un vivo la cruz? El vivo encabeza la Compaña. Es hombre si el santo patrón de la parroquia es varón, y será mujer, si esta es una santa (la de la parroquia, no la mujer J). El portador de la cruz tiene que acudir siempre a la llamada de la Compaña y empezar puntualmente la marcha. Tiene la obligación de guardar silencio sobre su actividad nocturna.

La Procesión empieza dando vueltas alrededor del adro de la iglesia, cantando en latín. Luego suelen hacer el camino que se acostumbra a hacer en los entierros. A veces van en silencio o tacando la campanita.

La Compaña va a visitar las casas de los que están a punto de morir o les dejan un ataúd en la puerta como aviso de muerte. Otras veces, como en la historia que os contábamos antes, pueden estar representando el entierro de la persona que va a morir próximamente.

El mayor peligro de encontrarse a la Compaña es si le acompaña un vivo y éste intenta librarse de la cruz. Para evitar cogerla debes saber:

  • abre los brazos en cruz y pronuncia «Cruz teño» mientras el vivo te dice «Tócache a ti»
  • Lleva los brazos cruzados
  • Lleva las manos ocupadas con alguna cosa como un palo o una piedra.
  • Tírate al suelo y hazte el muerto, boca abajo.
  • Haz un círculo con una cruz y quédate dentro de él hasta que pase.
  • Lleva en el bolsillo cuernos de vacaloura y ajo

Pero desde luego lo mejor, es que te apartes de los caminos a esas horas de la noche. La Compaña no puede salirse de los caminos, así que huye de ellos.

 

Como sabéis esto es un artículo conjunto con Las Hojas del Bosque. Aquí tenéis su artículo sobre los antecedentes de la Compaña y el ámbito céltico que hay tras este personaje. 

Bibliografía

  • Reigosa Carreiras, A., Cuba Rodríguez, X. R., & Enríquez, L. (2000). Diccionario dos seres míticos galegos (Vol. 2{487}). Vigo: Edicións Xerais de Galicia.
  • Alberro, M. (2004). Diccionario mitológico y folklórico céltico: desde Galicia a las Islas Shetland, pasando por Bretaña, Irlanda, Isla de Man, Cornualles, Gales, Escocia y las Islas Orkney. Betanzos A Coruña: Briga.
  • Miranda, X., Reigosa Carreiras, A., & García Lema, A. (2004). Arrepíos e outros medos: historias galegas de fantasmas e terror (Vol. 1{487}). Vigo: Edicións Xerais de Galicia.
  • Miranda, X., Reigosa Carreiras, A., Cuba Rodríguez, X. R., Fra, I., Lorenzo, F., Enjamio, & Novoa, T. (2001). Pequena mitoloxía de Galicia (Vol. 1{487}). Vigo: Edicións Xerais de Galicia.

 

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