Las meigas y las setas con propiedades «mágicas»

A lo largo de la historia de la humanidad a todo el conjunto setas, con sus miles de formas y colores, se les dieron diversos usos domésticos: medicinal, gastronómico, ornamental… y lo que más nos interesa a nosotros en Galicia Meiga, su uso más esotérico y mágico.

En Galicia se tienen noticias orales del consumo de setas por parte de algunas meigas con fines adivinatorios, ya que parece que uno de los efectos de su consumo es el de avivar las facultades mentales. De hecho, en algunos lugares de Europa algunos psiquiatras las usaron para aliviar ciertas enfermedades mentales. https://www.real4exam.com/1Z0-1017.html Afortunadamente en Galicia se ha recuperado la tradición de buscar y consumir setas gracias a numerosos restaurantes y a la hostelería. Hasta hace no mucho, aunque tuviesemos una tierra rica en cogumelos, éstos no se consumían por relacionarlos con brujerías y meigas.

Existe un refrán en Galicia que dice:

“Redromeira, lar da meiga e da bruxa feiticeira” – «Redromeira, hogar de la meiga y de la bruja hechicera».

*Redromeira es un conxunto de brotes que nacen al pie de un árbol cortado o de una planta. 

La Sendeiriña (Marasmius oreades) o corro de brujas, crece formando círculos o hileras, en prados, claros herbosos de los bosques. La perfección de algunos de estos círculos, sin hierba en el interior y con hierba alta y verde en el exterior de donde nacieron las plantas, da pie a muchas leyendas. https://www.real4exam.com/1Z0-160.html El nombre surgió en la Edad Media y se refiere a las reuniones que celebraban las brujas para realizar sus aquelarres en los bosques. Existía la creencia de que las brujas se reunían precisamente en estos círculos y que al danzar en ellos se producía una especie de locura. También se decía que estos corros de setas constituían puertas a mundos paralelos, reinos de hadas, duendes o brujas, leyendas que tienen una gran presencia en la mitología europea…

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Los Cuescos de lobo (Bufos de vella en gallego – Lycoperdon e Calvatia) y la seta conocida como casco de caballo (isca en gallego – Fomes fomentarius y diversos Phellinus) fueron usados como hemostáticos;  el matamoscas (brincabois en gallego – Amanita muscaria) para el tratamiento de ciertas enfermedades neurológicas o la seta de San Jorge (cogumelo de San Xurxo – Calocybe gambosa), para la diabetes.

Hay un grupo de setas que a lo largo de la historia de la humanidad atrajo gran interés por las alteraciones que producen en la mente. Son los conocidos como setas enteógenas.

En ellas se pueden diferenciar dos intoxicaciones diferentes: la provocada por el ácido ibotécnico que tiene el brincabois, con consecuencias gástricas y modificaciones de la forma, tamaño y color de los objetos, y la psilocibina de los conocidos “honguitos o monguis” (Psilocybe spp.) con efectos alucinógenos parecidos al LSD.

Por los estudios hechos y publicados por el etnomicólogo americano Robert Wasson, se sabe que en la antigüedad su consumo está relacionado con religiones precristianas.

Tanto los chamanes de Siberia (Rusia) como los seguidores del brahamanismo (India) consumían la Amnita muscaria, y luego a sus seguidores les daban en “comunión” sus orines, ya que hacían el mismo efecto y así evitaban a los consumidores los desagradables efectos gástricos (permitid que dude sobre que esta práctica evitase los efectos gástricos adversos). Era su forma de ponerse en contacto con otros mundos.

Por esta razón se relacionó el uso y consumo de setas con actos de herejía y por lo tanto fueron perseguidos por la Iglesia. En nuestro país hay datos recientes (último cuarto del siglo XX) en el que algunos curas condenaban desde el altar – en su sermón dominical- a las personas que los cogían y consumían.

 

Brincabois

El Brincabois es la seta más representada en los cuentos infantiles, tanto por su aspecto vistoso como porque entre los efectos que produce, está el de ver las cosas más grandes, como las ven los enanos. Recibe el nombre de brincabois (salto de bueyes), porque, según cuenta la leyenda popular, cuando las vacas las consumen se excitan como si estuvieran en celo. En castellano se la conoce como matamoscas, porque una de sus propiedades es la de dar un profundo sueño. Según cuentan, se ponía un poco de la cutícula roja en leche azucarada, las moscas la bebían y morían.

El Cogumelo cicuta (amanitas phalloides)  es la más peligrosa de las setas que se pueden encontrar en Galicia. Con solo 50 gramos puede causar la muerte de una persona y además es muy abundante durante los otoños. Es carnoso, con mucho jugo y de agradable sabor. Parece ser que al emperador Claudio lo envenenaron con esta seta. El historiador romano Suetonio afirma que Agripinila (emperatriz y cuarta esposa de Claudio) trazó un plan para matar al Emperador que consistía en cambiar las amanitas cesáreas por  amanitas phalloides. Así fue que mientras Claudio degustaba el plato Agripina esperaba impaciente a que los efectos de la letal amanita phalloides hiciesen efecto.

 

Bibliografía

RUÍZ LEIVAS, Cristovo / EIROA GARCÍA-GARAVAL, Juan A., Fraseoloxía e terminoloxía dos cogomelos, Cadernos de Fraseoloxía Galega, 4, 2002, páx. 363-379.

Carlos Silvar / Marisa Castro / Victor Manuel López Román; Cogumelos de Galiza – Ed. A Nosa Terra, 2006

 

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1 Response

  1. Johng165 dice:

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